Han pasado dos años largos desde la última entrada en este blog, hecho que asumo con cierto desapego. Bastante ha pasado en ese tiempo, aunque poco de interés. Sin embargo, les quería hablar sobre una o dos cosas:

  • Pronto, si nada se tuerce, publicaré Ratas en el callejón, mi primer recopilatorio de cuentos breves. En principio, iba a ser un fix-up de cuentos ya escritos y el plan (risas de los dioses) era publicarlo a finales de 2020/principios de 2021, pero luego me picó el gusanillo y escribí cuentos exprofeso para dicho libro. Al final, he escrito más de diez, unas cien páginas de manuscrito, y puedo decir que estoy razonablemente satisfecho del resultado. Ahora toca transcribir, reescribir, revisar y editar los cuentos, nuevos y viejos, y editar el libro en sí. La verdad sea dicha, no creo que esté listo este año.
    • A partir de ahí, el horizonte será una obra larga u otro libro de cuentos (es más probable que sea lo primero). Es curioso, pero —a mi juicio— de entre las formas de narrativa breve, el cuento (tendríamos que hablar de la diferencia entre los términos cuento y relato, pero sigamos) requiere una cantidad de esfuerzo superior a la novela, en especial durante la fase de preparación (a mí, que soy tan pedante o clásico, me gusta llamar a esa fase inventio, siguiendo el esquema del discurso aristotélico). He leído y escuchado al respecto, y parece que muchos comparten este pensar.

Esto les cuento por ahora. Prometo prodigarme algo más, pero no me tomen demasiado en serio.