<?xml version="1.0" encoding="utf-8" standalone="yes"?><rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"><channel><title>Recomendaciones on Sitio web de José María Bravo Lineros</title><link>https://jmbravo.com/categories/recomendaciones/</link><description>Recent content in Recomendaciones on Sitio web de José María Bravo Lineros</description><generator>Hugo</generator><language>es-es</language><lastBuildDate>Fri, 26 Feb 2016 00:00:00 +0000</lastBuildDate><atom:link href="https://jmbravo.com/categories/recomendaciones/index.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><item><title>Estilo rico, estilo pobre, Luis Magrinyà</title><link>https://jmbravo.com/posts/recomendacion-estilo-rico-estilo-pobre-luis-magrinya/</link><pubDate>Fri, 26 Feb 2016 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://jmbravo.com/posts/recomendacion-estilo-rico-estilo-pobre-luis-magrinya/</guid><description>&lt;p&gt;Vaya por delante que recomiendo vivamente &lt;em&gt;Estilo rico, estilo pobre&lt;/em&gt; (Luis Magrinyà, Debate, 2015) a todos aquellos interesados —sea por oficio o vocación— en el lenguaje y la corrección lingüística.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;[caption id=&amp;ldquo;attachment_4081&amp;rdquo; align=&amp;ldquo;alignleft&amp;rdquo; width=&amp;ldquo;400&amp;rdquo;]&lt;img src="images/estilo_rico_estilo_pobre.jpg" alt="Estilo rico, estilo pobre Luis Magrinyà Debate, 2015 ISBN: 9788499925417"&gt;
 &lt;em&gt;Estilo rico, estilo pobre&lt;/em&gt;&lt;br&gt;
Luis Magrinyà&lt;br&gt;
Debate, 2015&lt;br&gt;
ISBN: 9788499925417[/caption]&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dicho esto, cabe avisar al posible lector de esta obra que no espere un manual o un «libro de recetas» de estilo, como podría anticipar al leer el capcioso subtítulo: «Todas las dudas: guía para expresarse y escribir mejor». Que quede claro: &lt;em&gt;Estilo rico, estilo pobre&lt;/em&gt; no es, ni lo pretende, una guía de estilo; se trata, en cambio, de una serie de disertaciones sobre aspectos muy concretos del lenguaje literario, tanto en cuanto a sus excesos (estilo rico) como a sus carencias (estilo pobre).&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Los reyes heréticos, Paul Kearney</title><link>https://jmbravo.com/posts/los-reyes-hereticos-paul-kearney/</link><pubDate>Thu, 19 May 2011 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://jmbravo.com/posts/los-reyes-hereticos-paul-kearney/</guid><description>&lt;p&gt;&lt;em&gt;Los reyes heréticos&lt;/em&gt; continúa la serie de &lt;em&gt;Las monarquías de Dios&lt;/em&gt; tras el magnífico arranque que supuso &lt;a href="file:///C:/2011/04/05/el-viaje-de-hawkwood-paul-kearney/"&gt;El viaje de Hawkwood&lt;/a&gt;
, donde se comienzan a recoger las tempestadas sembradas en la primera parte: estamos en el año del Santo de 551, y el cisma que separa las naciones ramusianas es ya un hecho: los partidarios del prelado Macrobius, dado por muerto en el saco de Aekir, se oponen a las hogueras de la fe prendidas por Himerius, el nuevo y ambicioso prelado de la fe de Ramusio.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Sangre y Acero n.º 5</title><link>https://jmbravo.com/posts/sangre-y-acero-5/</link><pubDate>Wed, 18 May 2011 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://jmbravo.com/posts/sangre-y-acero-5/</guid><description>&lt;p&gt;&lt;img src="images/Sangre-y-acero_5-728x1030.jpg" alt="Cubierta del n.º 5 de \_Sangre y acero\_."&gt;
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De acuerdo, me lo he tomado con calma. He tardado prácticamente lo mismo en traeros el número 5 de &lt;em&gt;Sangre y Acero&lt;/em&gt; que lo que tardamos en su día en publicarlo: allá por julio de 2001. Casi diez años&amp;hellip; cómo pasa el tiempo. Este fue el penúltimo número que sacamos, con el siguiente contenido:&lt;/p&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;
&lt;p&gt;&lt;em&gt;El señor de las profundidades&lt;/em&gt;, relato de su seguro servidor, cuarto en la saga de Daramad Mur Asyb.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>El viaje de Hawkwood, Paul Kearney</title><link>https://jmbravo.com/posts/el-viaje-de-hawkwood-paul-kearney/</link><pubDate>Tue, 05 Apr 2011 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://jmbravo.com/posts/el-viaje-de-hawkwood-paul-kearney/</guid><description>&lt;p&gt;Excelente. Así es el comienzo de la serie &lt;em&gt;Las monarquías de Dios&lt;/em&gt;, de Paul Kearney, y bien podría finalizar aquí y ahora con un: leedlo, no os arrepentiréis.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;img src="images/el_viaje_hawkwood.jpg" alt=""&gt;
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero supongo que habré de extenderme algo más. Veamos. Me encanta la fantasía histórica, entendida esta como una forma de parafrasear nuestro pasado: encontrar un paradigma útil y atrayente, cuya memoria resuena en eso que Jung llamó &lt;em&gt;inconsciente colectivo&lt;/em&gt;; y después manejarlo cual demiurgo: añadir o quitar hechos, cambiar lugares, fechas, jugar al «¿y si…?».&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Capriccio, Santiago Eximeno</title><link>https://jmbravo.com/posts/capriccio-santiago-eximeno/</link><pubDate>Sun, 03 Apr 2011 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://jmbravo.com/posts/capriccio-santiago-eximeno/</guid><description>&lt;blockquote&gt;
&lt;p&gt;No ha dormido. Lo noto en sus ojos, en sus manos crispadas, en su nerviosismo. Bien. Esta noche volveré a llorar. Así somos los bebés.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;«Insomne» (&lt;em&gt;Capriccio),&lt;/em&gt; Santiago Eximeno&lt;/p&gt;
&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Cumplo mis promesas: esto no es una reseña. Es una recomendación. Encarecida y apremiante: si les apasiona el terror en su vena más cruel y despiadada, lean a &lt;a href="http://www.eximeno.com/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"&gt;Santiago Eximeno&lt;/a&gt;
. Prueben con Capriccio, una antología de relatos breves y microrrelatos publicada por la &lt;a href="http://www.23escalones.com/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"&gt;editorial 23 escalones&lt;/a&gt;
, de la cual tienen arriba un botón de muestra.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Herramientas del oficio, iii: Software para escritores: Zenware</title><link>https://jmbravo.com/posts/herramientas-del-oficio-iii-software-para-escritores-zenware/</link><pubDate>Sat, 05 Feb 2011 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://jmbravo.com/posts/herramientas-del-oficio-iii-software-para-escritores-zenware/</guid><description>&lt;p&gt;&lt;img src="images/zenware.jpg" alt="zenware"&gt;
 En la &lt;a href="http://sombrasyceniza.com/2011/01/29/herramientas-del-oficio-ii-software-para-escritores-open-office-write/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"&gt;anterior entrega&lt;/a&gt;
 de Herramientas del Oficio comenté las bondades del procesador de textos &lt;em&gt;&lt;a href="http://es.openoffice.org/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"&gt;OpenOffice Writer&lt;/a&gt;
&lt;/em&gt;. Hoy toca un tipo de &lt;em&gt;software&lt;/em&gt; con el mismo fin pero distinta filosofía. Si los procesadores de texto al uso ofrecen al usuario un amplio abanico de opciones para editar un texto, los de tipo &lt;em&gt;zenware&lt;/em&gt; aplican el conocido lema &lt;em&gt;menos es más&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;h3 id="zenqué"&gt;¿Zenqué…?&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;El concepto de &lt;em&gt;zenware&lt;/em&gt; se aplica a todo tipo de &lt;em&gt;software&lt;/em&gt; que tiene como objeto minimizar su presencia como interfaz para favorecer su propósito último: en el caso de un procesador de textos, se eliminan todas las funciones adicionales (configuraciones de página, párrafo, tipografía, etcétera) e incluso las farragosas barras de comandos, para centrarse en ofrecer un medio cómodo, a pantalla completa, para escribir sin distracciones, y nada más… ni menos.&lt;/p&gt;
&lt;h3 id="para-qué-pueden-serme-útiles-estos-programas"&gt;¿Para qué pueden serme útiles estos programas?&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Estos programas no sustituyen a los procesadores de texto al uso, dado sus limitadas funcionalidades con respecto a la presentación de un texto. No es ese su propósito, insistimos: la idea es escribir el texto hasta una versión más o menos definitiva, para luego pasar a editarlo con su presentación final en un procesador de textos o en un programa de maquetación.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De entre los muchos programas que existen y he probado, mi favorito es &lt;strong&gt;WriteMonkey&lt;/strong&gt;.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Herramientas del oficio, ii: Software para escritores: OpenOffice Writer</title><link>https://jmbravo.com/posts/herramientas-del-oficio-ii-software-para-escritores-open-office-write/</link><pubDate>Sat, 29 Jan 2011 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://jmbravo.com/posts/herramientas-del-oficio-ii-software-para-escritores-open-office-write/</guid><description>&lt;p&gt;&lt;img src="images/ooo3_cd_label_nc.png" alt="OOo3\_CD\_label\_nc"&gt;
 Segunda entrega de la serie de artículos que comencé con &lt;a href="http://sombrasyceniza.com/2010/12/15/herramientas-del-oficio-i-material-de-consulta/" title="Herramientas del oficio, i: Material de consulta" target="_blank" rel="noopener noreferrer"&gt;Herramientas del oficio, i: Material de consulta&lt;/a&gt;
. En esta ocasión toca hablar del software de utilidad para escritores, y en concreto, del procesador de textos Writer incluido en la &lt;em&gt;suite&lt;/em&gt; ofimática &lt;a href="http://es.openoffice.org/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"&gt;OpenOffice&lt;/a&gt;
.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Llevo usando Microsoft Word 2003 desde su lanzamiento, hace más de siete años, y he probado todas las versiones anteriores. No he tenido la oportunidad de probar las versiones incluidas en Office 2007 y 2010, y la verdad es que no tengo intención de hacerlo.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Al filo de las sombras, reseña, de Brent Weeks</title><link>https://jmbravo.com/posts/al-filo-de-las-sombras-resena-de-brent-weeks-trilogia-angel-de-la-noche/</link><pubDate>Tue, 25 Jan 2011 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://jmbravo.com/posts/al-filo-de-las-sombras-resena-de-brent-weeks-trilogia-angel-de-la-noche/</guid><description>&lt;p&gt;Al filo de las sombras (Plaza y Janés, 2010) es la segunda novela de la trilogía &lt;em&gt;El ángel de la noche&lt;/em&gt; y la continuación de &lt;em&gt;El camino de las sombras&lt;/em&gt;, de la cual podéis leer la reseña que hice recientemente &lt;a href="https://jmbravo.com/resena-el-camino-de-las-sombras-brent-weeks/" title="Reseña: “El camino de las sombras”, de Brent Weeks"&gt;aquí&lt;/a&gt;
.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;(Aviso: si vas a leer la primera parte de esta trilogía y quieres evitarte destripes innecesarios, mejor sáltate la sinopsis.)&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;h3 id="sinopsis"&gt;Sinopsis:&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;Las fuerzas de Khalidor han tomado Cenaria mediante un hábil golpe de mano. Nadie se opone a Garoth Ursuul, rey dios de los khalidoranos, salvo el Sa&amp;rsquo;kagé, la organización criminal que rige los bajos fondos de Cenaria, constituido por pillos, asesinos, maleantes y prostitutas.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>El camino de las sombras, de Brent Weeks</title><link>https://jmbravo.com/posts/resena-el-camino-de-las-sombras-brent-weeks/</link><pubDate>Mon, 10 Jan 2011 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://jmbravo.com/posts/resena-el-camino-de-las-sombras-brent-weeks/</guid><description>&lt;p&gt;Siento una especial debilidad por las historias de asesinos. &lt;em&gt;El Camino de las sombras&lt;/em&gt; (Plaza y Janés, 2010) va precisamente de eso, como puede deducirse al ver la ilustración de cubierta. Es la primera novela de la trilogía &lt;em&gt;El Ángel de la noche&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;opus primum&lt;/em&gt; del norteamericano Brent Weeks, al que esta trilogía ha convertido en uno de los autores revelación de la literatura fantástica anglosajona.&lt;/p&gt;
&lt;h3 id="sinopsis"&gt;Sinopsis:&lt;/h3&gt;
&lt;p&gt;No hay ejecutor más temido en toda Cenaria que Durzo Blint. Los ejecutores, los maestros del &lt;em&gt;oficio amargo&lt;/em&gt; (como se conoce al arte del asesinato), no son simples asesinos. De hecho, la comparación les ofende. Porque los ejecutores tienen a su disposición el Talento, como se conoce a la magia en el mundo de la novela, el cual les permite realizar proezas sobrehumanas, habilidades telequinéticas o la proyección de ilusiones (como sombras que los oculten o disfrazar su apariencia, algo de suma utilidad para su oficio).&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Sangre y Acero n.º 4</title><link>https://jmbravo.com/posts/sangre-y-acero-4/</link><pubDate>Thu, 30 Dec 2010 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://jmbravo.com/posts/sangre-y-acero-4/</guid><description>&lt;p&gt;&lt;img src="images/sangreyacero_4_01.jpg" alt="Sangre-y-Acero\_4\_01"&gt;
 No, no me había olvidado de Sangre y Acero. Aquí os traigo el cuarto número, publicado originalmente en marzo de 2001, ocho meses después del número anterior. Este es el contenido:&lt;/p&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;strong&gt;El corazón de la oscuridad&lt;/strong&gt;, relato de Luis G. del Corral. Por cierto, este relato tiene un desenlace prácticamente idéntico al del videojuego “Príncipe de Persia” (la primera y mítica versión, que jugué en mi viejo &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Amstrad_CPC_6128" target="_blank" rel="noopener noreferrer"&gt;Amstrad CPC 6128&lt;/a&gt;
); lástima, me quedé con ganas de comentarlo con su autor y hemos perdido el contacto. Este relato viene acompañado de portadilla del ilustrador José Blaya.&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;</description></item><item><title>Capitán Blood, de Rafael Sabatini</title><link>https://jmbravo.com/posts/resena-capitan-blood-rafael-sabatini/</link><pubDate>Mon, 27 Dec 2010 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://jmbravo.com/posts/resena-capitan-blood-rafael-sabatini/</guid><description>&lt;p&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/8908502@N08/5297167641/" title="Capitan_Blood_Rafael_Sabatini" target="_blank" rel="noopener noreferrer"&gt;&lt;img src="images/5297167641_99c97efa4c.jpg" alt="Capitan\_Blood\_Rafael\_Sabatini"&gt;
&lt;/a&gt;
Ayer, mientras ordenaba mi biblioteca, me topé con un título que tengo pendiente de releer: &lt;em&gt;Capitán Blood&lt;/em&gt; (Edhasa, 2004), de Rafael Sabatini. Solo he leído dos novelas del italiano, y aunque esta no es mi favorita (es difícil competir con el encanto y frescura de &lt;em&gt;Scaramouche&lt;/em&gt;), guardo un grato recuerdo de su lectura.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para los que no conozcan a Rafael Sabatini (1875-1950) haré una breve semblanza: italiano, nacido de madre inglesa y padre también italiano, fue un aclamado escritor de novelas de aventuras (&lt;em&gt;folletines&lt;/em&gt; me cuadra mejor, aunque suene despectivo_)_ que alcanzó el éxito tras 25 años de carrera literaria (tomen nota, aspirantes a literatos: otra prueba de que la constancia rinde frutos y de que el talento está sobrevalorado).&lt;/p&gt;</description></item><item><title>La cosecha de Samhein, de José Antonio Cotrina</title><link>https://jmbravo.com/posts/resena-la-cosecha-samhein-cotrina/</link><pubDate>Fri, 17 Dec 2010 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://jmbravo.com/posts/resena-la-cosecha-samhein-cotrina/</guid><description>&lt;p&gt;&lt;img src="images/cosecha_samhein.jpg" alt="cosecha\_samhein"&gt;
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No soy, precisamente, un asiduo a la literatura juvenil, aunque haya tenido a &lt;em&gt;La Historia Interminable&lt;/em&gt; como libro de cabecera durante mis inicios como lector. En los últimos años habré leído el primero de &lt;strong&gt;Harry Potter&lt;/strong&gt; (que no me hizo tilín, la verdad), el primero de &lt;em&gt;Memorias de Idhún&lt;/em&gt; (le concedo oficio a Laura Gallego, pero sus adolescentes en plan “lo quiero/ya no lo quiero” no me llaman mucho, la verdad) y poco más, que yo recuerde.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y sin embargo, el libro que reseño ahora entra dentro de la categoría juvenil. Lo compré de rondón, cuando curioseaba en una gran superficie, y vi el nombre del autor, José Cotrina, al que conocía de la antología de relatos &lt;em&gt;Artifex&lt;/em&gt;, de cuya segunda época fui suscriptor. Recuerdo gratamente su relato &lt;em&gt;Tres noches y un crepúsculo&lt;/em&gt;, publicado en el volumen 4, y eso fue lo que me impulsó a comprarme &lt;em&gt;La cosecha de Samheim&lt;/em&gt;, de José Antonio Cotrina (Alfaguara, 2009), pese a ser literatura juvenil, y encima, una trilogía.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>La guerra del turco, Fernando Martínez Laínez</title><link>https://jmbravo.com/posts/resena-la-guerra-del-turco-fernando-martinez-lainez/</link><pubDate>Mon, 29 Nov 2010 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://jmbravo.com/posts/resena-la-guerra-del-turco-fernando-martinez-lainez/</guid><description>&lt;p&gt;&lt;a href="http://sombrasyceniza.files.wordpress.com/2010/11/la_guerra_del_turco_fernando_martinez_lainez.jpg" target="_blank" rel="noopener noreferrer"&gt;&lt;/a&gt;
&lt;img src="images/la_guerra_del_turco_fernando_martinez_lainez.jpg" alt=""&gt;
Habitualmente, el paradigma histórico instalado en el subconsciente del lector medio de fantasía épica suele ser el medioevo, el cual siempre consideré mucho menos interesante que otras épocas, anteriores y posteriores, como la Edad Moderna, ya puestos, y en particular, la revolución cultural del Renacimiento.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si hay algo que marcó el comienzo de la Edad Moderna en Europa fue el conflicto político y bélico que se conoce, popularmente, como “la guerra del turco”, el cual es, precisamente, el título del libro que protagoniza esta reseña. Esa “guerra del turco” que tuvo en vilo a Europa durante los siglos XVI y XVII fue, también, donde sus dos principales protagonistas, el Imperio Español y el Otomano, brillaron con más fuerza y esplendor. Pero dejaré al autor de este libro, Fernando Martínez Laínez, que lo exprese mucho mejor:&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Sangre y Acero n.º 3</title><link>https://jmbravo.com/posts/sangre-y-acero-3/</link><pubDate>Thu, 28 Oct 2010 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://jmbravo.com/posts/sangre-y-acero-3/</guid><description>&lt;p&gt;&lt;img src="images/sya_3.jpg" alt="SyA\_3.jpg"&gt;
Y le toca el turno al tercer número de &lt;strong&gt;Sangre y Acero&lt;/strong&gt;, publicado en julio de 2000, casi un año después del segundo. Ya teníamos encarrilada la maquetación y la línea editorial, y la respuesta de los aficionados había sido muy positiva, aunque teníamos el problema que tuvo toda publicación de aficionados: la imposibilidad de acceder a los canales de distribución profesionales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sea como fuere, en este número 3 incluimos el siguiente contenido:&lt;/p&gt;</description></item><item><title>La vida en la casa de un mercader medieval</title><link>https://jmbravo.com/posts/resea-la-vida-en-la-casa-de-un-mercader-medieval/</link><pubDate>Fri, 15 Oct 2010 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://jmbravo.com/posts/resea-la-vida-en-la-casa-de-un-mercader-medieval/</guid><description>&lt;p&gt;Sonará infantil, pero me encantan los libros con ilustraciones, y más a la hora de documentarme; al cabo, es bien cierto eso de que una imagen vale más que mil palabras. Un libro como como el que os presento hoy es a todas luces insuficiente como fuente para una investigación seria, pero es un excelente comienzo para conocer lo básico de un tema.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La vida en la casa de un mercader medieval,&lt;/strong&gt; editado por &lt;strong&gt;Ediciones La Vasija&lt;/strong&gt; dentro de su colección &lt;strong&gt;Correo del Maestro&lt;/strong&gt;, es un paseo virtual en imágenes por la vida cotidiana de un mercader medieval de la época. &lt;strong&gt;Enzo Rossi&lt;/strong&gt;, el autor del texto, se ha basado en la vida de &lt;strong&gt;Francisco de Marco Datini&lt;/strong&gt;, famoso mercader italiano del s. XIV que emigró a Aviñón (Francia) para regresar a Prato, su ciudad natal, treinta años más tarde, como un hombre inmensamente rico.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Sangre y Acero n.º 2</title><link>https://jmbravo.com/posts/sangre-y-acero-2/</link><pubDate>Wed, 06 Oct 2010 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://jmbravo.com/posts/sangre-y-acero-2/</guid><description>&lt;p&gt;&lt;img src="images/sya_02.jpg" alt="SyA\_02"&gt;
 El segundo número de &lt;strong&gt;Sangre y Acero&lt;/strong&gt; salió en agosto de 1999, nueve meses después del primero. Si bien muchos elementos del primero se mantuvieron intactos, en cuanto a maquetación este número fue un salto cualitativo respecto al anterior; usé mejores herramientas (Adobe Pagemaker, el antecesor del Adobe InDesign, frente al Microsoft Publisher del primer número) y ya iba cogiendo algo de soltura en esas lides.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En cuanto al contenido, en este número dos encontramos lo siguiente:&lt;/p&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;&lt;strong&gt;¡Muero matando!&lt;/strong&gt;, de &lt;strong&gt;Israel Sánchez&lt;/strong&gt; .&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;</description></item><item><title>La escalera de Jacob (Jacob’s ladder)</title><link>https://jmbravo.com/posts/la-escalera-de-jacob-jacob-ladder/</link><pubDate>Mon, 04 Oct 2010 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://jmbravo.com/posts/la-escalera-de-jacob-jacob-ladder/</guid><description>&lt;p&gt;&lt;img src="images/jacobs_ladder_1.jpg" alt=""&gt;
Por alguna extraña asociación de ideas este fin de semana me entró el ramalazo de ver de nuevo &lt;strong&gt;La escalera de Jacob&lt;/strong&gt; (&lt;strong&gt;Jacob’s ladder,&lt;/strong&gt; en el original), aunque, ya puestos, aproveché para verla en V.O., como hago con toda película que me parezca interesante (ya he dicho antes que soy un esnob).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La escalera de Jacob&lt;/strong&gt; es de 1990, con &lt;strong&gt;Tim Robbins&lt;/strong&gt; como protagonista, y si bien podríamos decir que entra en el género de terror, la historia de esta película se sale de los parámetros habituales del género y entra más en el terreno del “thriller psicológico”. Pero bueno, son etiquetas, al cabo, y las etiquetas realmente solo interesan a los críticos y a los editores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En cualquier caso, yo clasificaría directamente esta película como una alegoría, aunque si entrara en detalles os estropearía el final a los que no la hayáis visto. Si acaso, me permitiré una pista: la alegoría hace referencia al término bíblico del título.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Sangre y acero n.º 1</title><link>https://jmbravo.com/posts/sangre-y-acero-1/</link><pubDate>Wed, 22 Sep 2010 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://jmbravo.com/posts/sangre-y-acero-1/</guid><description>&lt;p&gt;&lt;img src="https://jmbravo.com/posts/sangre-y-acero-1/images/sangre-y-acero-1.jpg" alt="sya_portada-1" class="img-izquierda" style="width:250px"&gt;

La historia del fanzine &lt;em&gt;Sangre y Acero&lt;/em&gt; (a partir de ahora, SyA) comenzó hace unos 15 años, o así, cuando conocí a &lt;a href="https://andresdiazsanchez.com/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"&gt;Andrés Díaz Sánchez&lt;/a&gt;
 gracias al correo del lector del cómic &lt;em&gt;La Espada Salvaje de Conan&lt;/em&gt;, allá por 1995.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al poco tiempo establecimos una fluida correspondencia (postal, a todo esto; sí, niños, cartas de nuestro puño y letra), durante la cual nos pasábamos nuestros cuentos y relatos. Unos pocos de los míos, varios cientos de los suyos; Andrés tiene una habilidad innata para la escritura, y decir que es prolífico es quedarse corto. En aquella época, yo escribía los relatos a mano (bueno, aún escribo a mano, soy así de esnob), y luego los pasaba a limpio trabajosamente para luego mecanografiarlos en la Olivetti —con las teclas duras como un cuerno— en la que mi padre me había enseñado (gracias, papá) el método de mecanografiar con diez dedos. Luego vino una máquina de escribir eléctrica… y, en 1998, mi primer ordenador personal de 32 bits me dio acceso al procesador de textos (ese Wordperfect de pantalla azul… qué tiempos). Ya habíamos hablado, Andrés y yo, de la posibilidad de editar una revista (él siempre se negó a considerarlo un fanzine) sobre nuestros temas favoritos, en el que podríamos dar rienda suelta a nuestra creatividad (filias y fobias incluidas).&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Los tejedores de cabellos, Andreas Eschbach</title><link>https://jmbravo.com/posts/resena-los-tejedores-de-cabellos-andreas-eschbach-bibliopolis/</link><pubDate>Tue, 21 Sep 2010 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://jmbravo.com/posts/resena-los-tejedores-de-cabellos-andreas-eschbach-bibliopolis/</guid><description>&lt;p&gt;Hace poco encontré la bitácora de Luis G. Prado (confieso que siempre me he preguntado si la G. es apellido o segundo nombre; curioso que es uno), editor del fantástico inveterado, de raza, incluso; en su currículum tiene las publicaciones de Artifex y las editoriales Bibliópolis y Alamut, responsables de no pocos hallazgos para el lector de género.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;img src="images/tejedorescabellos_gr-1.jpg" alt=""&gt;
&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Durante la habitual lectura rápida y al sesgo que uno suele hacer la primera vez que visita una bitácora, me topé con esta reseña de &lt;a href="http://artifexplus.blogspot.com/2010/09/resena-de-los-tejedores-de-cabellos-de.html" target="_blank" rel="noopener noreferrer"&gt;&lt;em&gt;Los tejedores de cabellos&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;
, de Andreas Eschbach, y recordé la lectura de ese libro con mucho cariño.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>La Primera Ley, de Joe Abercrombie</title><link>https://jmbravo.com/posts/la-primera-ley-joe-abercrombie/</link><pubDate>Fri, 17 Sep 2010 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://jmbravo.com/posts/la-primera-ley-joe-abercrombie/</guid><description>&lt;p&gt;&lt;img src="https://jmbravo.com/posts/la-primera-ley-joe-abercrombie/images/laprimeraley.webp" alt="laprimeraley" class="img-derecha" style="width:250px"&gt;

Hace unos dos meses que leí la última parte de esta serie y quedé gratamente sorprendido. La primera parte, &lt;em&gt;La voz de las espadas&lt;/em&gt; sentó las bases de una historia que prometía, pese a caer en los estereotipos del género. La segunda, &lt;em&gt;Antes de que los cuelguen&lt;/em&gt;, bajó un poco el nivel, pero en la tercera parte, &lt;em&gt;El último argumento de los reyes&lt;/em&gt;, la saga superó, y con creces, todas mis expectativas anteriores.&lt;/p&gt;</description></item></channel></rss>