Relatos y otros textos de mi autoría

Microrrelato: «En defensa propia»

La pedrada le dio en la cabeza y lo derribó de su trono de oropel; tuve buena puntería. Ahora los policías me preguntan que por qué lo hice. En defensa propia, les digo. Él me tiró algo primero. Y me da igual que fuera un caramelo. Me…

Microrrelato: «De mis entrañas»

La matrona se acercó a la cama con el bebé en brazos; lo habían envuelto primorosamente en una manta estampada con corazoncitos rojos. María aceptó el niño y lo acomodó en su regazo. Se sentía exhausta. Miró a su hijo. Le acarició…

Microrrelato: «Natividad, forzosa Natividad»

Inquieto, el niño se agitó en el vientre de su madre. Un mal presagio turbaba sus pensamientos prelógicos, anticipo del dolor y sufrimiento que lo aguardaban. Sintió el primer espasmo de agonía de su madre y se estremeció; el momento…

Microrrelato: Discusión zanjada

—Ortografía, puntuación, sintaxis… son anacronismos, rémoras del lenguaje. Lo importante es qué se dice, no cómo. El contenido, no el continente —dijo el escritor, tras tirar sobre el escritorio su manuscrito, cuajado de marcas en…

Microrrelato: «Te cambia la vida»

—Esto lo cambia todo —dijo ella. —Lo sé —respondió él—. No te preocupes, nos las arreglaremos. —¿Me quieres? —Sí. Mucho. —Me pondré fea e hinchada y dejarás de quererme. —No seas tonta. Claro que te querré. Aún más…

Relato corto: «El pecado sin nombre»

Marta era alta, delgada y pálida como un hueso asomando de las arenas de un desierto. Tenía una belleza melancólica, tenue, de ángel alicaído. Aunque yo tenía entonces tan sólo trece años, desde el primer momento supe que la amaba:…

Relato corto: «La velada»

Prendidos ya cigarros y puros, escanciado el orujo y repartidas las cartas, Don Miguel abrió la partida con una sota de bastos. Poco después comentó, con una vaga sonrisa, la montería de aquella mañana. —Estuviste muy bien hoy, sobrino…

Microrrelato: «Mi diario»

Tengo miedo. Llueve y caen truenos. Papi dice que no tenga miedo. Me dijo una vez que el trueno era la voz de Dios. Dios es un maleducado. Grita mucho. Papi no sabe que escribo este diario. Él no sabe apenas escribir y yo sí. Debe darle vergüenza. Hace…

Relato corto: «Los gusanos»

Aquella tarde, Ana insistió en ver por última vez a su tortuguita, y aunque Pablo se resistió con denuedo durante las primeras horas de la tarde, las muecas que componía Ana con su carita pecosa fueron demasiado para él y no tuvo más remedio…

Microrrelato: «La última tormenta»

Soplaba un aire zaino, apenas una brisa, pero en el vibrar de la jarcia se barruntaba la tormenta. Los marineros fruncían ceños sin proferir palabra alguna; entre aquellos perros viejos, decir lo evidente era un esfuerzo inútil y un tiento…