Relatos y otros textos de mi autoría

Microrrelato: «En terapia»

Mi psiquiatra tenía razón. No tengo por qué tenerle miedo a las mujeres. Al cabo, no son muy distintas de los hombres. Tienen sentimientos. Ríen. Lloran. Son de carne y hueso. Y sangre. Oh, vaya que sí. Sangre… Alegre, empuño el bisturí…

Microrrelato: «Por un día»

Frente al finado, un niño de unos nueve años lloraba a moco tendido. Una señora mayor se le acercó. —Niño… ¿dónde está tu madre? El niño la miró en silencio, sin interrumpir su llanto. Enternecida, la señora mayor se inclinó…

Relato corto: «Te amaré siempre»

«Te amaré siempre» le había dicho él cuando temblaban entre las sábanas tras la pasión, mirándose con ojos húmedos y brillantes como gotas de rocío. Y ella sonrió; por un momento, quiso que el tiempo detuviera su avance, y que…

Microrrelato: «En defensa propia»

La pedrada le dio en la cabeza y lo derribó de su trono de oropel; tuve buena puntería. Ahora los policías me preguntan que por qué lo hice. En defensa propia, les digo. Él me tiró algo primero. Y me da igual que fuera un caramelo. Me…

Microrrelato: «De mis entrañas»

La matrona se acercó a la cama con el bebé en brazos; lo habían envuelto primorosamente en una manta estampada con corazoncitos rojos. María aceptó el niño y lo acomodó en su regazo. Se sentía exhausta. Miró a su hijo. Le acarició…

Microrrelato: «Natividad, forzosa Natividad»

Inquieto, el niño se agitó en el vientre de su madre. Un mal presagio turbaba sus pensamientos prelógicos, anticipo del dolor y sufrimiento que lo aguardaban. Sintió el primer espasmo de agonía de su madre y se estremeció; el momento…

Microrrelato: Discusión zanjada

—Ortografía, puntuación, sintaxis… son anacronismos, rémoras del lenguaje. Lo importante es qué se dice, no cómo. El contenido, no el continente —dijo el escritor, tras tirar sobre el escritorio su manuscrito, cuajado de marcas en…

Microrrelato: «Te cambia la vida»

—Esto lo cambia todo —dijo ella. —Lo sé —respondió él—. No te preocupes, nos las arreglaremos. —¿Me quieres? —Sí. Mucho. —Me pondré fea e hinchada y dejarás de quererme. —No seas tonta. Claro que te querré. Aún más…

Relato corto: «El pecado sin nombre»

Marta era alta, delgada y pálida como un hueso asomando de las arenas de un desierto. Tenía una belleza melancólica, tenue, de ángel alicaído. Aunque yo tenía entonces tan sólo trece años, desde el primer momento supe que la amaba:…

Relato corto: «La velada»

Prendidos ya cigarros y puros, escanciado el orujo y repartidas las cartas, Don Miguel abrió la partida con una sota de bastos. Poco después comentó, con una vaga sonrisa, la montería de aquella mañana. —Estuviste muy bien hoy, sobrino…