Relatos y otros textos de mi autoría

Microrrelato: «Mi diario»

Tengo miedo. Llueve y caen truenos. Papi dice que no tenga miedo. Me dijo una vez que el trueno era la voz de Dios. Dios es un maleducado. Grita mucho. Papi no sabe que escribo este diario. Él no sabe apenas escribir y yo sí. Debe darle vergüenza. Hace…

Relato corto: «Los gusanos»

Aquella tarde, Ana insistió en ver por última vez a su tortuguita, y aunque Pablo se resistió con denuedo durante las primeras horas de la tarde, las muecas que componía Ana con su carita pecosa fueron demasiado para él y no tuvo más remedio…

Microrrelato: «La última tormenta»

Soplaba un aire zaino, apenas una brisa, pero en el vibrar de la jarcia se barruntaba la tormenta. Los marineros fruncían ceños sin proferir palabra alguna; entre aquellos perros viejos, decir lo evidente era un esfuerzo inútil y un tiento…

Microrrelato: «El Arte»

Afiladas con esmero, las herramientas de tu oficio relucen ante ti. Tomas una y la sopesas con detenimiento. En el deleite de esa sonrisa que brota en tus labios dejas ver los anhelos de tu alma. No seas modesto: eres bueno. Un experto. Sabes…

Relato corto: «Acechanza»

(Léelo, si quieres, en pdf: ) No tuve más remedio que acabar con la bruja del otero. Alguien tenía que hacerlo. Aquella decrépita mujer vivía en el cerro junto al cementerio, en una casa de dos plantas destartalada y vetusta, cuyas ventanas…

Relato corto: «Sangre en el páramo»

Ya atardecía cuando los cazadores volvían a la aldea después de una dura jornada. Habían abatido a dos venados, que colgaban inertes de los largos palos con los que transportaban las reses. De aspecto salvaje y feral, los kaan’dra de la…

Relato corto: «La huesa»

Aun hoy, con la llegada del calor, recuerdo con viveza aquellos ociosos días de verano, cuando iba a pasar las vacaciones al chalé de mis tíos. Éstos eran muy amables conmigo y acogían de buen grado mis visitas, pues nunca habían tenido…

Relato corto: «Los vecinos del quinto»

(Léelo si quieres en pdf: ) 19 de septiembre Acabo de instalarme en un piso de alquiler, ése que encontré anunciado en el periódico. Es un edificio de siete plantas, destartalado y algo cochambroso, aunque de aspecto tranquilo. No me ha…

Juanito

—¿Se puede? —pregunta Chema hacia la cabina, con un pie en uno de los dientes de la cadena. Juanito se inclina en su asiento, sonríe al verlo. Empuja la puerta corredera de la cabina y lo anima a subir con un gesto. —¡Hombre, Chema!…

Relato corto: «Ratas en el callejón»

—¡Mierda! No, no, no… ¡ahora no! —Cariño, tranquilízate… —¿Que me tranquilice? Oh, Dios… ¡Cuando pille a ese mecánico de pacotilla le voy a sacar los ojos! Jorge aporreó el volante. Sonia le miraba en silencio mordiéndose…